¿Cuántas veces has visto un hiperauto de cerca? Casi siempre es detrás de una cuerda, con un guardia que te mira feo si te acercas tantito. Pero de vez en cuando, un dueño hace algo distinto: en lugar de poner la cuerda, te abre la puerta del copiloto. Eso hizo Olivier Benloulou frente a nuestra cámara (el video se publicó en 2021), y la vuelta completa está en el video de arriba: cuando te abrochas los cinturones, la cabina de carbono, el techo de cristal lleno de cielo y el momento en que despiertan los turbos.
El hombre y la nave
Olivier Benloulou es un empresario de Gatineau, Quebec, y fundador de OB Prestige Auto, que arrancó en 2012. Su Agera RS es un auto muy específico: blanco Arctic White con detalles de carbono rojo en el splitter, los canards, las faldillas laterales, las ventilas de las salpicaderas, el alerón trasero y el techo. Además trae el paquete opcional de motor de 1 Megawatt. Cuando se presentó en 2018 se reportó como el Agera RS número 23 construido, el Koenigsegg número 147 en total y el segundo Agera RS en Canadá.
Fuentes: The Supercar Blog y Exclusive Car Registry.
El Agera RS en números
Koenigsegg presentó el Agera RS en el Salón de Ginebra de 2015 y fabricó 25, todos vendidos para principios de 2016. La producción terminó en abril de 2018. La potencia sale de un V8 biturbo de 5.0 litros que da 1,160 hp con gasolina normal de bomba; el paquete de 1 MW, heredado del One:1, lo lleva a alrededor de 1,360 hp.
En noviembre de 2017, un Agera RS de un cliente, manejado por Niklas Lilja en una carretera pública cerrada en Nevada, promedió 446.97 km/h en dos pasadas e hizo 0-400-0 km/h en 33.29 segundos. Récords así son la razón por la que todavía se habla de este auto.
Fuentes: Motor Authority, GTspirit, The Drive y IOL.
Desde el asiento del copiloto
Lo que los números no te cuentan es lo tranquilo que es todo... hasta que deja de serlo. La cabina es apretadita, forrada de carbono, y el panel del techo deja que entre la luz a chorros. Con el acelerador a medias, el Agera RS rueda como un gran turismo caro, suavecito. Luego el pie derecho se va al fondo y el horizonte simplemente llega más rápido de lo que tu cerebro alcanza a procesar. Nuestras caras en el video lo explican mejor que cualquier párrafo.
Por qué importa
Los hiperautos así de raros casi siempre desaparecen en colecciones. Los dueños que los manejan, y que comparten el asiento del copiloto, mantienen la cultura honesta. Si te late la escena de Canadá, checa nuestro fin de semana de F1 en Montreal, y para récords de otro tipo, nuestra sesión de simulador en Nürburgring.
Lo que nos llevamos
Uno crece soñando con estos autos en pósters, y de repente estás ahí, abrochado, con el estómago pegado al respaldo. Gracias, Olivier, por abrir esa puerta. Neta, de los mejores minutos que hemos pasado arriba de una nave.
Video: One Breath Pictures.
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