¿Alguna vez has visto un estacionamiento lleno de barcos? Nosotros sí. El cielo se puso naranja, una luna delgadita salió por encima de los cables de luz y, en medio de un estacionamiento industrial en Ontario, Canadá, estaba formada una fila de autos que Japón fabricó en su día para los oficinistas: un Toyota Chaser, una Crown Estate guayín y un Toyota Verossa. Era una reunión de "barcos".
¿Qué es un "barco"?
"Barco" (boat) es como la banda le dice a los sedanes japoneses grandes, suavecitos y de tracción trasera de los noventa y principios de los dos mil. El corazón de todo es la familia JZX de Toyota: Mark II, Chaser, Cresta y Verossa, que toma su nombre de los motores JZ de seis cilindros en línea que llevaban los mejores de ellos. Nacieron como sedanes cómodos, de los que usa el señor de traje para llegar a la oficina. Luego los drifteros y los preparadores descubrieron que distancia entre ejes larga, tracción trasera y un 1JZ hacen una de las mejores bases de la historia.
La regla canadiense de los 15 años para importar autos los deja entrar, y ahora aparecen en estacionamientos de Ontario como este. Ni el Tsuru del tío flotaba así.
La fila: el Verossa al frente
El Verossa es el raro de la familia, y nuestro favorito de la noche. Toyota lo fabricó de 2001 a 2004 sobre la plataforma X110 que compartía con el Mark II, y le puso una cara con sabor italiano: parrilla de malla y faros barridos hacia atrás que no se parecen a ningún otro Toyota de esa época.


Junto a él, un Chaser JZX100 plateado con un banner de Zen Style, la generación por la que los drifteros todavía se pelean, y un Crown sedán sobre rines monoblock de cinco birlos. Estaban formados frente a los locales de Automoon, de un auto detailing y de Amazing RC Store, con unas cuantas naves JDM más al final de la fila.
Crown, Crown Estate y el Century V12
El Crown es el auto al que la familia Mark II siempre volteó a ver hacia arriba, y había dos de la generación S170: un sedán y una Crown Estate guayín con un banner de Zen Style de lado a lado en la quinta puerta.


Y luego, el barco más grande de todos: un Toyota Century azul marino con "V12" en el emblema. Eso lo hace de segunda generación, el G50, fabricado de 1997 a 2017 con el 1GZ-FE de 5.0 litros, el único V12 de producción que Japón ha hecho jamás. Los hemos visto en Tokio con alguien importante en el asiento de atrás. Ver uno en un estacionamiento de Ontario es otra cosa, de plano.
No todos llegaron en barco
Un AE86 rojo con "APEX TWIN CAM 16" en la quinta puerta: versión GT-APEX y el 4A-GE de doble árbol de levas. Un Silvia S15 morado tornasol, con un montón de calcomanías de talleres japoneses en el medallón, estacionado junto a un 300ZX Z32 rojo con su techo T-top.


Y cuando se prendieron las luces de la calle, los sedanes plateados se quedaron en fila con su underglow encendido.
El veredicto
Estos autos nunca se hicieron para emocionar a nadie. Justo por eso un estacionamiento lleno de ellos emociona tanto. Si te gustan los Toyota grandotes y las noches largas, la misma familia sale de lado en D1GP Ebisu. Nosotros, mientras, seguimos soñando con uno en la cochera.
Fotos: One Breath Pictures.




Comentarios