¿Qué haces después de un fin de semana de reuniones nocturnas en Slammedenuff Gatlinburg? Lo sensato era regresar por la autopista. Nosotros nos fuimos por el Dragón.
Allá abajo, en un estacionamiento lleno de motos deportivas, había algo que nadie esperaba: un Acura NSX blanco tan ancho y tan bajito que parecía salido de una revista de tuning de 2003. Y arriba, amarrado con cinchas rojas y azules, un portaequipaje. Como si fuera de vacaciones a Acapulco con toda la familia.
El Tail of the Dragon
La US 129 cruza de Tennessee a Carolina del Norte en Deals Gap. Las 11 millas desde la línea estatal hasta el extremo sur del Foothills Parkway son el Tail of the Dragon, una de las carreteras más famosas de Estados Unidos para motos y deportivos. La banda local presume 318 curvas en esas 11 millas. En realidad son menos, pero nadie que la haya manejado se queja de que falten curvas.


Del lado de Carolina del Norte está el Deals Gap Motorcycle Resort, que se dice la casa oficial del Dragón: gasolina, una tienda llena de playeras del Dragón y el estacionamiento donde todos paran a enfriarse y platicar de la bajada.
Fuentes: Wikipedia: U.S. Route 129 y Tail of the Dragon.
Old money
El NSX fue el superdeportivo de motor central de Honda, vendido en Estados Unidos con el emblema de Acura. La mayoría de los dueños los dejan de fábrica. Este es todo lo contrario, al estilo del tuning de los 2000, cuando las cosas se hacían sin miedo: carrocería ancha completa, faros fijos metidos en recortes donde iban los faros escamoteables, una toma de aire en el techo, tomas laterales profundas y salpicaderas que se tragan las llantas.
Nos dijeron que de ese kit solo hay dos. No pudimos confirmar quién lo fabricó, así que tómalo como leyenda de estacionamiento por ahora. Lo que sí es seguro: en tu reunión de los domingos no vas a ver otro.
Va sobre rines Enkei plateados de rayos dobles con llantas Bridgestone Potenza, y en la parrilla, unas hojitas de otoño que recogió en algún lugar del Dragón.
La parte de atrás


Atrás se pone mejor. Cuatro calaveras redondas en lugar de la barra de luces del NSX, un alerón grandote sobre soportes negros con recortes cromados y cuatro salidas de escape encima de un difusor enorme. Cuando subimos el auto, nuestro pie de foto preguntó lo obvio: ¿esas calaveras son de un Lamborghini Diablo? Seguimos sin saber. Si sabes, cuéntanos.
Y el portaequipaje, un Karrite Voyager gris amarrado justo enfrente del alerón, es lo menos aerodinámico que se le ha puesto jamás a un NSX. Y lo más honesto: este auto se maneja, en viajes largos, por carreteras como esta.
Para cerrar
Los 2000 le dieron al tuning sus ideas más locas, y casi todos esos autos ya se vendieron, regresaron a original o se quedaron guardados. Este sigue haciendo justo para lo que lo armaron: rodar en una de las mejores carreteras de Estados Unidos con un kit que mucha banda solo vio en revistas viejas. Con todo y portaequipaje.
Otro widebody raro: el Porsche 997 de RWB en el cuartel de RAUH-Welt.
Fotos: One Breath Pictures.



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